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Tukio

Luis Tukio Rodríguez Moya nace el 6 de julio de 1962 en La Habana, centro simbólico de una Cuba de sueños. Su infancia y adolescencia se desarrollan en el barrio de El Cerro entre el amor de sus padres, la bulla del pueblo, la armonía del vecindario, el colorido de las calles, la compañía de los hermanos, la camaradería de los amigos. Estas vivencias de amor y patria más tarde se nutrirían con otra fuerza: la del presente, la de la otra patria, la de amores nuevos y vivos, presentes aquí y ahora; las vivencias y experiencias del viajero se enriquecen ahora mezcladas con el arraigo y la añoranza de la tierra que lo vio nacer, así, entre el juego del tiempo con el recuerdo del son cubano, las calles de la Habana Vieja, la poesía que se mezcla con el ron para evocar el entusiasmo de los años mozos, surge de pronto la pincelada: el color y el olor habanero en el que plasma su curiosidad por la pintura y su necesidad de volcar en ella lo más profundo de sus deseos de patria.

Arte

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La pintura de Tukio, cuyos inicios se remontan a un momento en el que la nostalgia por la patria y el amor por el pasado se hacen presentes: complaciente con su hijo que le pide el dibujo de un barco, Tukio elabora sus primeros esbozos con la espontaneidad y sencillez de un niño, es ahí cuando surge la necesidad por plasmar eso que quiere transmitirle a sus hijos como una herencia que escapa a las palabras: la cubaneidad, por decirlo de algún modo. Tukio hace del Naif su arte y de Cuba su musa.

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La capacidad de transformar los objetos es una habilidad de aquél que se construye como creador, como un artesano cubano que forja un puro para transformarlo en algo único y lleno de sentimiento, asi mismo Tukio usa las cajas de puros y sus entrepaños de madera de cedro que separan los puros al interior de la caja para crear objetos especiales que pretenden transmitir imágenes que ofrezcan al receptor recuerdos y sentimientos cubanos. Las cajas de puros se convierten en un espacio único e irrepetible para conservar detalles personales envueltos en vida y color. Tukio propone estas cajas como reciclaje creativo, procurando de algún modo devolver a la naturaleza esa madera ahora infundidas de vida creativa.